
Redacción Política y Corresponsalías
Jaime Nebot es un político de contradicciones. Pocos como él son ampliamente reconocidos en el país. Sin embargo, insiste en enfocar su lucha desde el Cabildo que comanda hace casi 10 años.
Nebot es el abanderado del civismo y los valores guayaquileños. Pero, en sus discursos, como el del jueves pasado tras convocar a la multitudinaria marcha de rechazo al Régimen, termina hablando del Ecuador, sus males nacionales y la forma de solucionarlos.
Los líderes opositores
Según Perfiles de Opinión, Nebot tiene el 45% de aceptación, Lucio Gutiérrez 16% y Carlos Vera 13%. Estas, según la encuestadora, son las principales figuras de la oposición.
Carlos Vera no duda en apoyar un proyecto de Nebot de corte nacional. Los líderes no están cuando ellos lo desean, sino cuando el pueblo quiere, dijo.
Jaime Durán estima que el liderazgo nacional de Nebot es indiscutible, pero no le interesa una candidatura presidencial.
Las encuestadoras lo definen como la principal figura de oposición al Gobierno, aunque el Alcalde insista en que Rafael Correa no le interesa y que tampoco sueña con ser candidato presidencial. Su promesa de no buscar el sillón de Carondelet se ha cumplido desde julio de 1996, cuando Abdalá Bucaram le ganó en la segunda vuelta.
Han pasado 13 años y la historia política del Ecuador ha dado giros radicales. A pesar de ello, Nebot ha logrado mantener su protagonismo nacional bajo el membrete de administrar una Alcaldía exitosa y sorteando el desgaste que aniquiló a los partidos y políticos de turno.
El amplio poder con el que ahora cuenta el gobierno de Correa, contrasta con el incipiente contrapeso que ha buscado ejercer la oposición. Es allí donde la figura de Jaime Nebot, y sus recientes críticas de corte nacional a los resultados de la llamada revolución ciudadana, parecen proyectarlo hacia un liderazgo más amplio.
Su abierto enfrent amiento con Correa le ha dado resultados. La encuestadora Perfiles de Opinión, ubican a Nebot como la principal figura de la oposición con un 45%.
El líder de los guayaquileños es, para Jaime Durán Barba, director de Informe Confidencial y su cercano asesor, junto con el Primer Mandatario, una de las dos figuras más importantes del país.
Más allá de esta reflexión, sustentada en las cifras de la estadística y los sondeos, hay una realidad política que sigue siendo adversa para Nebot. Esta tiene que ver con la poca influencia real que, como político, es capaz de ejercer en varios sectores del país.
En Carchi, por ejemplo, es más una figura mediática que se dispara en ciertas coyunturas. Sobre todo, cuando su enfrentamiento con el Presidente se agudiza.
Lo mismo sucede al otro extremo del Ecuador, en Loja. Lindon Sanmartín, director de Noticias de la radio Satelital 100.9, dice que "los medios locales normalmente dan relevancia a los discursos como el que el Alcalde de Guayaquil dio el jueves".
Pasada la euforia, la imagen de Nebot vuelve a replegarse. Tanto en Carchi como en Loja, las bases de Nebot no han realizado un trabajo político directo para materializar su gran potencial como figura nacional. En Tulcán, el PSC, su partido por muchos años, carece de apoyo popular, mientras que en el municipalismo del Loja, Nebot no es un referente.
El analista político Trotsky Guerrero da fe del poco contacto que Nebot tiene Loja. "Los socialcristianos lucen dispersos, tras la muerte de León Febres Cordero".
El liderazgo que el ex Presidente ejercía a escala nacional, desde la tribuna socialcristiana, no logró endosarse a Jaime Nebot. En Manabí, la encuestadora Consulve asegura que el 70% de sus ciudadanos no sigue los pasos del Alcalde guayaquileño. Esto se debe, según el director de esta firma, Ignacio Vélez, a que el proyecto de desarrollo que él promueve es visto en ciudades comoManta como contrario a sus intereses. "En Manabí, Febres Cordero tenía una mayor presencia".
El cambio político que evidenció Ecuador desde 2006, con la llegada de Rafael Correa a la Presidencia, también significó un replanteamiento del mapa de aliados con el que Nebot contaba desde 2000 cuando llegó la Alcaldía. En esos años, su cercanía con Paco Moncayo (ID) en Quito, Fernando Cordero (Nuevo País) en Cuenca, José Bolívar Castillo (ex DP) en Loja o Auki Tituaña (Pachakutik) en Cotacachi, dejó de lado las diferencias partidistas. Los alcaldes caminaron hacia un modelo de municipalismo que se proyectaba como alternativo para el desarrollo del Ecuador.
Pero Correa, crítico de la visión de centro-derecha de Nebot, neutralizó estas alianzas. Su movimiento se alzó con la mayoría de alcaldías de ciudades grandes. Entre ellas Quito y Cuenca. Sus personeros, Augusto Barrera y Paúl Granda, criticaron la última marcha de Nebot, por c alificarla de política, al tiempo que Fernando Cordero, su ex colega alcalde, ratificado la visión de que Nebot sigue siendo un líder cantonal.
A él le ha faltado materializar su liderazgo en varias regiones del país, entre ellas la austral. El ex alcalde de Cuenca, Xavier Muñoz, no desconoce la potencialidad política de Nebot.
"Pero la mayoría de cuencanos lo ven como un personaje al que solo le interesa defender los intereses de su ciudad". Y si Nebot habla de un centralismo que afecta a Guayaquil, en Cuenca -dice Muñoz- la influencia de Guayaquil también adquiere este tinte.
En todo caso, la proyección de Nebot es una de sus fortalezas políticas que permanecerá adormecida, mientras el propio Alcalde decida o no lanzarse al ruedo nacional, donde tendrá que conquistar a nuevos seguidores.